En los últimos años, el mercado cripto de India ha experimentado cambios significativos. Los datos más recientes apuntan a que la operación de futuros ya supone más de tres veces la cuota del mercado spot dentro del ecosistema indio. Este fenómeno no es accidental. Por un lado, el apalancamiento que ofrecen los futuros resulta atractivo para quienes buscan maximizar el rendimiento con una menor inversión inicial. Por otro, las estrictas políticas fiscales de India implican que cada transacción spot soporta una carga tributaria considerable, mientras que los futuros disfrutan de un tratamiento fiscal más ventajoso, haciendo que los derivados sean una opción preferente en el país.
La creciente liquidez en el mercado de futuros refuerza todavía más esta tendencia. La llegada de nuevos actores crea un círculo virtuoso que favorece una mejor formación de precios y una mayor eficiencia. Esta dinámica permite que los inversores indios encuentren oportunidades en los mercados locales, incluso cuando los mercados globales de criptomonedas atraviesan periodos de volatilidad.
El gobierno de India ha reforzado recientemente su estrategia de recaudación fiscal sobre criptomonedas. Gracias a la integración de inteligencia artificial y análisis masivo de datos, las autoridades tributarias monitorizan los patrones de negociación con una precisión mucho mayor y detectan con eficacia posibles casos de evasión. En el pasado, gran parte del mercado cripto en India operaba en un contexto regulatorio poco claro que escapaba al control formal. Esa etapa está llegando a su fin.
Los últimos datos muestran que las autoridades fiscales han recaudado cientos de millones de rupias en impuestos relacionados con criptomonedas. Para el inversor minorista, estos cambios marcan el fin progresivo del periodo de baja fiscalización en el sector cripto: asumir los nuevos costes de cumplimiento será inevitable. Es importante resaltar que esta estrategia no solo aumenta los ingresos públicos, sino que también refuerza la transparencia del mercado. A medio plazo, esto podría favorecer una mayor estandarización y consolidar la confianza en el sector.
Aunque la presión regulatoria va en aumento, los actores del sector están alzando la voz y reclamando un marco tributario más equilibrado. Actualmente, India aplica una retención fiscal del 1 % mediante TDS en cada operación cripto y no permite compensar las pérdidas. Esto supone una carga pesada para quienes operan con frecuencia y cantidades pequeñas.
Por ello, tanto inversores como asociaciones sectoriales solicitan al gobierno que flexibilice ciertas exigencias, como reducir la tasa de TDS o permitir deducciones por pérdidas. En los últimos meses, los organismos gubernamentales han iniciado un diálogo con representantes del sector, lo que alimenta la esperanza de mejoras regulatorias. Si el peso fiscal disminuye en el futuro, podría estimular aún más la actividad del mercado.
El mercado cripto indio avanza entre un marco normativo cada vez más exigente y un notable auge en la actividad inversora. La consolidación de los futuros y el endurecimiento fiscal están cambiando el panorama. El éxito de futuras reformas fiscales será esencial para el desarrollo sostenible del sector. Comprender estos cambios resulta imprescindible para prepararse bien y gestionar los riesgos antes de operar.